SECUELAS TRAS CIRUGÍA DE PRÓSTATA

La cirugía es el método de tratamiento más común frente al cáncer de próstata, en el caso de que no haya propagación hacía el exterior de la glándula.

La intervención quirúrgica más habitual es la prostatectomía radical, en la que se extirpa toda la glándula prostática, tejido adyacente y en algunos casos vesículas seminales. Esta operación puede ser: retropúbica, laparoscópica, con cirugía robótica (método da vinci) o perineal.

Algunas de las secuelas o complicaciones que pueden surgir tras cirugía protática son:

  • INCONTINENCIA URINARIA AL ESFUERZO

Ya que al extirpar la glándula prostática se lesiona el esfínter interno de la uretra, que es el principal encargado del cierre uretral y por tanto de la continencia urinaria.*12% de los casos cursan con inconciencia mayor y un 50-75% de los casos con incontinencia menor. A veces también cursa con urgencia miccional o imperiosidad.

  • DISFUNCIÓN SEXUAL

La más habitual es la impotencia o falta de erección, ya que se lesiona el nervio erector para evitar riesgo de metástasis y si no hay una integridad de los nervios erectores va haber dificultad en la erección.

También a veces pueden presentar eyaculación retrógrada por lesión de ese esfínter liso uretral, pudiendo pasar el esperma a la vejiga.

  • DOLOR PERINEAL

Puede deberse a un atrapamiento del nervio, por una prostatitis, de origen muscular, por una compresión a nivel medular, etc.

  • ESTENOSIS URETRAL

Se produce por un estrechamiento en la uretral que suele implicar dificultar a la hora de orinar. A veces la causa puede ser el propio sondaje, que deja alguna pequeña cicatriz e inflama la pared de la uretra.