VERTIGO POSTRAUMÁTICO

Cuando se produce un traumatismo craneal que no origina fractura del hueso temporal o ésta es tan pequeña que no produce afectación laberíntica puede originarse vértigo posicional benigno o el síndrome postraumático vestibular. Con frecuencia nos encontramos un cuadro clínico caracterizado por vértigo, hipoacusia y tinitus que se denomina contusión laberíntica. Aparece con más frecuencia después de traumatismos en región occipital y mastoidea.

El vértigo posicional paroxístico benigno incluye el grupo más numeroso de los vértigos postraumáticos. Cuando se produce fractura del peñasco se origina pérdida completa de la audición y síntomas neurológicos acompañantes cuya intensidad depende del grado de la lesión.